miércoles, 1 de septiembre de 2010

Caminemos... sin parar...



Te podés quedar allí.. Pero, si deseás.. te invito a caminar conmigo..
Tomó aire y siguió...  "No te miento, desde hace tiempo te iba observando, cada detalle, cada instante que pasaba, yo sólo te miraba, cuando me saludabas, sonreía. Confieso, ni hubieras imaginado lo que me pasaba por la mente"... 
"Caminá conmigo, insisto.. Si nada te molesta y simplemente tenés ganas de adelantar un pie al otro (risas sarcásticas) de manera constante, tomá mi mano y vení"... 
Me gustan los desafíos, repetí una y otra vez... Pero, sabía que tarde o temprano era eso lo que querías, que fuera... Busqué en mis insignificantes recursos una excusa para salir de tal situación.... Esquivarte como antes, hacerme de la niña tonta que no entendió el mensaje..
Entre balbuceos, la respuesta salió.... VAMOS.... (La razón no pudo esta vez o quizá hubo una complicidad inocente de los dos)... Mas, ahora, CAMINEMOS.... CAMINEMOS HASTA DONDE LOS PIES NOS LLEVEN... A donde no hayan fronteras y el cielo sea más azul....