martes, 14 de agosto de 2012

Crúzate en mi camino



Hoy leí una frase.. Que durante las pruebas, el maestro queda en silencio.. No sé por qué las cosas varían. Aquello que lo era todo, de repente sólo es un címbalo resonante. Estrellas que se vuelven polvo y hacen creer que aquel paisaje, ya no existirá más.
Todos pasamos por momentos en los que nada importa, y sé que es ahí donde lo mísero vuelve a brillar como la piedra más valiosa. Una vez alguien me dijo que era un joya rara.. Nunca entendí el por qué... O el valor que ese joyero me dio.. Hoy lo entiendo, a duras penas pero lo entiendo y no que quiera otorgarle méritos por el camino recorrido, sino más bien, aclarar que tal término es preferible no comprender..
Si le volviese a encontrar en el camino, sin duda le requeriría una respuesta, le invitaría un café y caminaría las horas necesarias para encontrar el término correcto. Talvez ese día sea tan largo que al amanecer sólo quedemos usted y yo.. Quizá el alba nos sonría regalándonos horas y ese bello resplandor...
Sin duda, si hoy lo encontrara, lo abrazaría haciéndole sentir que hasta allí fue lo mejor, que tal tarde compartida en mi ser jamás existió.... Y luego, me despediría como hacen las princesas, con la frente en alto sin dejar caer la corona.. Te daría un pañuelo (disculpe por tutearlo), y entenderías que pequeños detalles hacen la diferencia.. Sonreiría eternamente al recordarte. E incluso cuando a mi memoria vengan tus recuerdos haría todo para mantenerlos vivos y así comprenderás que tu presencia jamás se ha ido.. Y en unos años, si nada cambiase para entonces.. Te invitaría a un barco e iríamos juntos al mismo horizonte a grabar con acero lo que el polvo llevó.... 

No hay comentarios:

Publicar un comentario